¿Cómo una mala ejecución de movimiento de tierras pueda duplicar el costo de un proyecto?
La etapa de movimiento de tierras es la primera y una de las más críticas de los proyectos de construcción. Si esta se ejecuta mal, puede generar problemas técnicos, económicos y de seguridad que afectan todo el proyecto.
Los principales y más relevantes impactos son los siguientes:
- Inestabilidad del terreno
Si el terreno no se trabaja correctamente (compactación deficiente, mezcla correcta de materiales, análisis de suelos) acorde a sus características físicas y químicas puede ocurrir:
- Asentamientos diferenciales (ante la presencia de peso o carga, el suelo se hunde o se asienta de forma desigual), lo que origina, en general, grietas en las estructuras (losas, muros, cimientos, etc.), lo cual compromete la estabilidad estructural de lo que se esté construyendo, acarreando así costos de reparaciones y/o demoliciones parciales o totales.
- Deslizamientos o colapsos de taludes
Los taludes y los cortes en el terreno deben diseñarse adecuadamente a fin de evitar derrumbes o deslizamientos de terreno que puedan generar riesgos de accidentes o daños a estructuras adyacentes.
- Incremento de costos y retrabajos
Los errores que se produzcan en las etapas de la obra y sobre todo en la de movimiento de tierras pueden generar:
- Retrabajos (volver a cortar o a rellenar), lo que trae como consecuencia el mayor uso de maquinaria y materiales.
- Esto afecta directamente a cualquier cronograma previsto y puede acarrear penalidades.
- Problemas con futuras estructuras
Si los niveles, la compactación, el tipo de suelo y sus características, no son los correctos esto puede desencadenar en: Estructuras enterradas mal ubicadas en altimetría o en planimetría, problemas con redes enterradas de servicios sanitarios y eléctricos, así como problemas en pavimentos (empalmes, accesos, etc.).
En Resumen, la etapa de movimiento de tierras es fundamental en cualquier proyecto de construcción, ya que prepara el terreno para la cimentación y las estructuras posteriores. Si esta etapa se ejecuta de manera incorrecta, puede generar diversos problemas que afectan la calidad y seguridad de la obra. Por ejemplo, una mala compactación del suelo puede provocar asentamientos diferenciales que ocasionen grietas en cimientos, muros o losas. Asimismo, la falta de un adecuado estudio de suelos puede llevar a construir sobre terrenos inestables o con baja capacidad portante. Otro problema común es la incorrecta nivelación del terreno, lo que puede causar dificultades en la instalación de drenajes y redes sanitarias. Además, una mala gestión del agua puede provocar inundaciones en excavaciones y debilitar el suelo. En consecuencia, un movimiento de tierras mal ejecutado puede generar retrasos, sobrecostos y riesgos estructurales en el proyecto.
¿Cómo evitar que esto ocurra?
Una ejecución eficiente de movimiento de tierras requiere:
✔ Planificación técnica rigurosa.
✔ Estudios de suelo bien ejecutados y, además, bien interpretados.
✔ Control permanente en campo.
✔ Maquinaria adecuada y en óptimas condiciones.
✔ Equipo especializado con experiencia comprobada.
No se trata solo de mover o trabajar con tierra, sino de garantizar estabilidad, seguridad y sostenibilidad para todo el proyecto.
La experiencia marca la diferencia
En ALMASA, llevamos más de 5 millones de metros cúbicos de material trabajados en proyectos de movimiento de tierras; hemos participado en grandes proyectos en diferentes regiones del Perú con la planificación y ejecución precisas que nos caracterizan. De esta manera hemos logrado que nuestros proyectos se ejecuten con seguridad, calidad y en el tiempo y costo previstos.
¿Está planificando su próximo proyecto?
Evaluar correctamente la etapa de movimiento de tierras puede ser la diferencia entre un proyecto rentable y uno lleno de contingencias y desaciertos. Contar con ALMASA como su socio técnico especializado reduce riesgos, optimiza costos y protege tu inversión desde el inicio.
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